- Vitamina B1 (tiamina)
Ayuda a las células del organismo a convertir los hidratos de carbono en energía y es importante para el correcto funcionamiento del corazón, los músculos y el sistema nervioso.
Los alimentos que contienen vitamina B1 son los cereales, los productos integrales, las carnes magras, las pastas, el pescado, las judías y los guisantes. La falta de esta vitamina puede causar debilidad, cansancio y daño nervioso. Si la vitamina B1 está totalmente ausente de la dieta, la consecuencia puede ser una enfermedad llamada beriberi.
- Vitamina B2 (riboflavina)
Desempeña un rol muy importante en el crecimiento orgánico, en la reproducción de los glóbulos rojos y en la liberación de la energía de los hidratos de carbono.
Fuentes importantes de vitamina B2 son la carne, los huevos, los frutos secos, los vegetales de hoja verde y los productos lácteos.
No es común la deficiencia de esta vitamina, ya que está presente en la mayoría de los alimentos. Los síntomas de su deficiencia son piel seca y resquebrajada y sensibilidad ocular a las luces brillantes.
- Vitamina B6
Juega un importante papel en el metabolismo de los glóbulos rojos, del crecimiento y del esqueleto.
Esta vitamina se encuentra, principalmente, en la carne, productos lácteos, productos integrales, plátanos y levadura.
Los síntomas de deficiencia se muestran como alteraciones en el sistema inmunológico, crecimiento y músculos.
- Vitamina B12
Al igual que otras vitaminas B, la vitamina B12 resulta importante para el metabolismo. Ayuda a la formación de glóbulos rojos y el mantenimiento del sistema nervioso central.
La vitamina B12 se encuentra presente en huevos, carne, aves, mariscos, leche y productos lácteos. Una deficiencia puede resultar en anemia perniciosa y en degeneración de la médula ósea.
- Vitamina C
La vitamina C es importante como antioxidante que protege los tejidos del organismo y también a otras vitaminas. También es esencial para la regulación del crecimiento normal del cuerpo, la cicatrización de las heridas y las reacciones ante el estrés, además de estimular la producción de glóbulos blancos.
Esta vitamina está presente en frutas cítricas, grosella, perejil y pimentón. La deficiencia puede derivar en vulnerabilidad a las infecciones y deterioro.
- Vitamina D3
La vitamina D3 –también conocida como calciferol- apoya la absorción del calcio, que resulta esencial para el normal desarrollo de dientes y huesos. Tiene una función de regulación del metabolismo de los minerales, calcio y fósforo, en intestino y riñones.
Ésta, se encuentra principalmente en el queso, la mantequilla, la margarina, la leche, el pescado y cereales, especialmente en alimentos de origen animal.
- Vitamina E
La vitamina E es esencial tanto para la protección celular como antioxidante, para el crecimiento y desarrollo adecuado de los músculos, para el funcionamiento correcto de los sistemas circulatorio, nervioso y digestivo.
Las fuentes importantes de esta vitamina son los aceites vegetales, los frutos secos, los productos integrales y los vegetales verdes.
- Ácido Fólico (vitamina B9)
Éste, es esencial para el funcionamiento correcto del sistema nervioso y para el desarrollo cerebral normal. Interviene en la síntesis de DNA, el material genético del organismo y es especialmente importante en épocas de crecimiento. El ácido fólico es imprescindible para el desarrollo normal del feto en el seno materno.
Fuentes de vitamina B9: judías y verduras como espinacas y col, cítricos enteros o en zumo, salvado de trigo y otros productos integrales, vegetales de hoja verde oscura, pollo, cerdo, marisco e hígado.